Hemos vivido días intensos y llenos de gracia en el encuentro con el Señor y nuestra Madre amada del Milagro. Como nos dice el Evangelio de Juan (21,25): «Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían».
Así sentimos este Milagro: como una obra de Dios que se hace visible gracias a la colaboración de tantos rostros y manos serviciales. Se han tejido tantas historias de fe como personas que experimentaron el paso del Señor de la paz por sus vidas. Todo inconmensurable pero bajo la mirada secreta y amorosa del Padre Bueno. ¡Gracias de corazón a todos por tanto bien realizado! 
Los invitamos a celebrar juntos y agradecer en comunidad:
¡Los esperamos para seguir compartiendo la alegría de ser su pueblo! 

¡Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla, servimos para darla!
