Este año nos anima el lema: “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla.”
Las intenciones por las que rezamos:
Por la paz en el corazón de cada uno y en el mundo entero.
Por un Milagro desbordante de oración y caridad, signo de la primacía del Espíritu y de su obra.
Por el aumento y perseverancia de las vocaciones sacerdotales.
