El Milagro también se vive y se reza en nuestras parroquias.
Comienza un tiempo de **fe, esperanza y encuentro** que nos une como pueblo. Mientras miles de peregrinos emprenden su camino hacia nuestros Santos Patronos, en cada rincón de la Arquidiócesis también somos invitados a detenernos, encontrarnos y rezar juntos.
**“Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla”.**



















