El Arzobispo de Salta tuvo a su cargo la conferencia inaugural del III Congreso Académico Beato Mamerto Esquiú, que se desarrolló en la Universidad Católica de Salta, en el bicentenario de su nacimiento. La exposición abordó la presencia del fraile franciscano en la provincia de Salta y su lugar en la historia de la Iglesia argentina.

La Universidad Católica de Salta (UCASAL) fue sede de una nueva instancia del III Congreso Académico Beato Mamerto Esquiú, bajo el lema “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad”.
La conferencia inaugural, titulada “Fray Mamerto Esquiú y la Iglesia de Salta”, estuvo a cargo de Mons. Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta, quien preparó un recorrido histórico por la vida del Beato y sus vínculos con la Iglesia salteña.

El Noroeste argentino y la historia de la santidad
Mons. Cargnello sitúa la figura de Esquiú dentro de la historia de la santidad en el Noroeste Argentino, recordando a hombres y mujeres que, desde su fe, estuvieron presentes en momentos importantes de la vida del país.
Entre ellos aparecen los Mártires del Zenta, vinculados a la primera evangelización; Santa María Antonia de Paz y Figueroa, Mama Antula, cuya vida transcurrió en tiempos anteriores a la Independencia; el Beato Fray Mamerto Esquiú, protagonista del período de organización nacional; y los mártires riojanos, testigos de la fe en el siglo XX.
Este recorrido permite reconocer la presencia de la Iglesia en distintas etapas de la historia argentina, desde los primeros tiempos de la evangelización hasta los años posteriores al Concilio Vaticano II.
La figura de Fray Mamerto Esquiú permite acercar la historia argentina a los desafíos del presente y abrir preguntas sobre la convivencia, el diálogo y el compromiso de cada persona con el bien común.

Las visitas de Esquiú a Salta
La exposición de Mons. Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta, recupera una parte de la historia que no todos conocen: los vínculos que el Beato mantuvo con nuestra provincia.
Esquiú estuvo en Salta en diferentes oportunidades, ya que paraba en la casa de su hermano Odorico Antonio Esquiú y su familia, visitando en varias ocasiones a Mons. Buenaventura Rizo Patrón, quien entonces era Obispo de Salta.
En el año 1880 brindó una serie de pláticas en la capilla episcopal de la ciudad de Salta, durante la novena del Corazón de Jesús.
Estos antecedentes muestran que Esquiú no fue un visitante ocasional, sino que mantuvo lazos familiares, religiosos y pastorales con la comunidad salteña.

El Sermón de la Constitución y la unidad nacional
Nacido el 11 de mayo de 1826 en Piedra Blanca, Catamarca, Fray Mamerto Esquiú fue un sacerdote franciscano, educador, periodista y posteriormente obispo de Córdoba. Fue beatificado el 4 de septiembre de 2021 por el Papa Francisco.
Su figura ocupa un lugar especial en la historia argentina por el sermón que pronunció el 9 de julio de 1853, con motivo de la jura de la Constitución Nacional. En una época marcada por los enfrentamientos internos y las dificultades para consolidar la organización institucional del país, Esquiú defendió la importancia de aceptar y respetar la Constitución como camino hacia la unidad nacional. Sus palabras tuvieron una amplia repercusión y fueron reconocidas por autoridades de la época.
A más de 170 años de aquel sermón, su mensaje continúa vigente, ofreciendo motivos para reflexionar sobre el respeto a las leyes, la responsabilidad ciudadana y la necesidad de construir la paz entre los argentinos.

Una jornada académica y de encuentro
La jornada académica logró reunir distintas miradas sobre la vida del Beato. El docente de UCASAL, Pbro. Lic. Oscar Tapia, presentó la conferencia “La polifacética personalidad y obra de Mamerto de la Ascensión Esquiú y Medina”, mientras que el Lic. Mario Vera abordó la historia de su hermano Odorico, una figura especialmente vinculada a Salta.
El programa contempló un reconocimiento a los familiares del Beato que conservan su apellido en nuestra provincia y la presentación del libro del II° Congreso Académico: Fray Mamerto Esquiú en voz y presencia.
Durante la tarde, los participantes recorrieron lugares relacionados con su memoria, entre ellos el Convento Franciscano, el Colegio Nuestra Señora del Huerto y el Colegio Corazón de Jesús de las Hermanas Esclavas. La jornada finalizó con una misa en la Catedral Basílica de Salta, donde se rezó por su canonización.

En el año del bicentenario de su nacimiento, el encuentro permitió recuperar la memoria de un hombre que supo unir su vocación religiosa con un profundo compromiso por la vida institucional de Argentina.  Conocer su pensamiento es también una oportunidad para que las nuevas generaciones reflexionen sobre el país que queremos construir.

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