En la celebración eucarística en honor a Santa Teresa de Jesús, patrona de la Universidad Católica de Salta, el Arzobispo agradeció el trabajo de toda la comunidad universitaria, destacó el crecimiento sostenido de la institución y recordó la importancia de la tarea educativa integral presente en todo el país.
Este miércoles 14 de octubre, en vísperas de la Solemnidad de Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia y patrona de UCASAL, la comunidad universitaria se reunió en la Capilla de la Santísima Trinidad para participar de la Santa Misa presidida por Mons. Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta y Gran Canciller de la Universidad.
Durante su homilía, Mons. Cargnello destacó el lema que acompaña a UCASAL desde su fundación, “Nihil Intentatum”, que significa “Nada sin intentar”, y lo relacionó con el espíritu de Santa Teresa de Jesús, una mujer que supo afrontar las dificultades de su tiempo con valentía, perseverancia y una profunda confianza en Dios.
Santa Teresa de Ávila, fue una mujer que, desde pequeña, manifestó un profundo deseo de buscar a Dios, búsqueda que estaba marcada en lo más profundo de su ADN y la llevó a transformar su vida y a dejar una huella en la historia de la Iglesia. Asimismo, recordó su capacidad de ir siempre más allá, no detenerse y de descubrir, en su encuentro personal con Cristo, un camino de amistad. Su audacia, destacó, debe inspirar a quienes forman parte de la Universidad.
El Arzobispo recordó que esa actitud de no detenerse ante los desafíos también ha marcado la historia de la Universidad, que a lo largo de sus más de seis décadas ha mantenido un crecimiento sostenido, ampliando su presencia y sus posibilidades de formación a lo largo y ancho de todo el país.
En este sentido, hizo especial referencia a la decisión de UCASAL de impulsar la educación a distancia, una apuesta que en sus comienzos encontró resistencias, pero que con el tiempo demostró su importancia. Destacó que la experiencia y la preparación adquiridas permitieron que, durante la pandemia, la Universidad pudiera sostener sus actividades académicas y acompañar a los estudiantes en un contexto de grandes dificultades.
Mons. Cargnello expresó también su agradecimiento a quienes, desde las diferentes sedes, hacen posible el crecimiento de esta Casa de Altos Estudios. Reconoció el trabajo de directivos, docentes, colaboradores y de toda la comunidad universitaria, destacando especialmente el sentido de pertenencia y los vínculos humanos que se han construido a lo largo de los años.
Asimismo, valoró el compromiso de los egresados y su aporte a la sociedad, como expresión de una formación que trasciende las aulas y busca contribuir al desarrollo y a la dignidad de las personas.
El Arzobispo alentó a continuar por este camino, fortaleciendo la integración de los saberes, la formación humana y el compromiso con la comunidad. Retomando el ejemplo de Santa Teresa, invitó a no bajar los brazos.
La celebración fue una oportunidad para agradecer el camino recorrido y renovar el compromiso de toda la comunidad de seguir haciendo realidad el “Nihil Intentatum”, un lema que continúa inspirando la misión y el crecimiento de UCASAL y que se encuentra en el ADN de la comunidad.
