El ayuno y la abstinencia del Miércoles de Ceniza son prácticas penitenciales católicas que inician la Cuaresma, simbolizando el sacrificio de Jesús, la conversión y la preparación espiritual.
Por ello los esperamos para iniciar juntos este camino de oración.
«Un tiempo para volver el corazón a Dios, reconocer nuestra fragilidad y renovar la fe con esperanza».
